
Importante
Muestra de dulces tradicionales
Una muestra de repostería y dulces de la región. Fuimos con la chocolatina y el chocolate de mesa; el vino no encajaba, pero se habló de él toda la tarde.
Casa de la cultura · Acacías, Meta
14 de noviembre de 2026
Una mañana en la finca para seguir el cacao de principio a fin: cortar mazorcas, sacar el mucílago, ver cómo fermenta el grano y terminar probando el vino y el chocolate que salen de él.
Por venir

Qué es, qué vas a encontrar y para quién es, en pocas palabras.
Esta visita existe porque casi todo el mundo ha comido chocolate y casi nadie ha visto una mazorca de cacao abierta. Durante una mañana recorremos la finca con un grupo pequeño y hacemos, a escala, lo mismo que hacemos cada semana para producir el vino y el chocolate de Heragon.
Empezamos con café entre los árboles, cortamos mazorcas maduras y las abrimos ahí mismo para probar la pulpa blanca que envuelve los granos. Esa pulpa es el mucílago, y de ella sale el vino: veremos cómo se exprime y por qué hay que recogerla el mismo día.
Después pasamos por los cajones de fermentación y las camas de secado, donde el grano cambia de color y empieza a oler a chocolate. Es la parte que más sorprende, porque se entiende de golpe por qué dos chocolates pueden saber tan distinto.
Terminamos bajo techo, con una cata de vino de cacao y de chocolate de la casa, y tiempo para preguntar todo lo que haya quedado en el aire. Es una actividad sin prisa, pensada para grupos pequeños y para gente curiosa.
Es una actividad al aire libre y con cupo corto: estos son los detalles para organizarte.

Durante años, la gente que probaba el vino de cacao en el mercado nos hacía la misma pregunta: ¿cómo sale un vino de ahí? Explicarlo con palabras funciona a medias. Verlo, en cambio, lo deja claro en cinco minutos.
Por eso empezamos a invitar a grupos pequeños a pasar una mañana con nosotros. No es una visita guiada de museo: se camina entre los árboles, se ensucian las manos y se prueba todo en el momento en que se hace.
También es una manera de contar algo que nos importa: que en el Meta se produce mucho cacao, pero se transforma muy poco, y que cada paso que se da en la finca es valor que se queda en el municipio.
Seis momentos, del café de bienvenida a la cata final. Los horarios son aproximados: la finca marca el ritmo.
Nos encontramos en la casa, presentamos el recorrido y tomamos un café antes de salir al cacaotal.
Caminamos entre los árboles para ver las flores, las mazorcas en distintos puntos de maduración y cómo se cuida cada planta.
Cada persona corta y abre su propia mazorca, y prueba la pulpa blanca que envuelve los granos.
Exprimimos el mucílago recién sacado y explicamos por qué hay que trabajarlo el mismo día para convertirlo en vino.
Visitamos los cajones de fermentación y las camas de secado, donde el grano cambia de color y empieza a oler a chocolate.
Cerramos bajo techo probando vino de cacao y chocolate de la casa, con tiempo para preguntas.
Todo lo necesario para la mañana está cubierto; tú solo trae ropa cómoda.
La visita la guía la misma familia que trabaja la finca y el taller. Somos quienes cortan las mazorcas, llevan las tandas del vino y deciden cuándo un grano está listo para el tostador.
No hay un guion aprendido: contamos lo que hacemos cada semana, con los aciertos y los errores que nos trajeron hasta aquí, y respondemos lo que haga falta.
Lo que suelen preguntar quienes vienen por primera vez a la finca.
Escríbenos por WhatsApp con tu nombre y cuántas personas vienen. Te confirmamos el cupo y te enviamos la ubicación exacta.
Ropa cómoda, zapato cerrado o botas, gorra y repelente. Parte del recorrido es por tierra y puede haber barro.
Con lluvia suave seguimos: el cacaotal está bajo sombra. Si hay tormenta, reprogramamos la fecha y te avisamos con tiempo.
Sí, desde los 12 años y acompañados de un adulto. Durante la cata, los menores prueban chocolate y jugo de mucílago, sin alcohol.
No lo incluimos, pero si lo necesitas te ayudamos a organizar un carro compartido desde el parque principal.
Lo que conviene saber para llegar y disfrutarlo sin sorpresas.
Hay tramos de barro y pendientes suaves. Mejor botas o zapato cerrado; no es un recorrido apto para sillas de ruedas.
La cata incluye vino. El exceso de alcohol es perjudicial para la salud. Prohíbase el expendio de bebidas embriagantes a menores de edad.
De quienes se cruzaron con la mesa en una feria o en el mercado.
Una mañana distinta: caminamos entre los árboles, abrimos una mazorca y probamos el mucílago directo del grano. Terminamos con una copa de vino de cacao mirando el cultivo. Muy recomendado.

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Si vas a acercarte, escríbenos antes y te apartamos lo que quieras probar. Y si no te queda cerca, también lo mandamos.